We all ran away from pain. In fact, pain usually gives us a fright. But curiously pain is merely a common symptom. In addition, its purpose is not to punish me or you, but to communicate the effective way that something is wrong.
Pain could be described as a defense mechanism, a protection system which tries to avoid a greater evil. In fact, having the pain control mechanism defective may involve the appearance of serious corporal injuries, because situations that are real threats to the welfare of the body are not properly detected. For example, for people with leprosy (having sometimes their nerve endings and pain receptors destroyed) tissue injuries occur much more virulent than those with pain control mechanism in perfect condition.
There exist two types of pain:
- Sharp (or fast) pain: appears and disappears quickly, at a precise a location. Not usually linked to an emotional blame.
- Burning (or slow) pain: slow-onset and disappearance, with diffuse localization. Typically connected to emotions.
However, any type of pain seems to show a direct relationship between the pain intensity and the resistance you put up to face it: the more we resist to the situation (the more 'rage' we feel when the onset of pain), the higher pain intensity is and the longer to disappear.
In terms of neurological diseases, let's see the connection of pain with both 1. movement disorders and 2. musculoskeletal disorders.
- Movement disorders: Its origin is the lack of control, which causes a general imbalance. It is as if life encourages us to be more spontaneous, not to take everything as planned in advance.
- Musculoskeletal disorders: There occur frequent spasms, cramps and joint stiffness. This usually means such a state of rigidity, resistance to changes and also to movement. They also involve excessive protection due to considering new situations as dangers.
Therefore, if we are suffering from pain in our lives, perhaps we should wonder questions like the following ones:
Is there any situation in my life which is oppressing me?
What am I resisting to?
Am I afraid of moving forward in any aspect of my personality?
Am I open to improvisation, to sudden changes?
Do I feel uncomfortable when I sometimes lose control of any situations?
Maybe it's time to stop considering pain as an enemy and start to watch it as a counselor, a wise one.
Courtesy of Luis Ramón (Integral Reinforcement www.integralreinforcement.com )
[For further information about dystonias and other movement disorders please visit www.distoweb.com]
___________________________________________________
Todos huimos del dolor. De hecho, es de las cosas que más miedo nos da. Sin embargo, lo curioso es que el dolor es simplemente un síntoma. Además, su finalidad no es la de castigarnos; al contrario, nos está intentando comunicar que algo no va bien.
Podríamos calificar al dolor como un mecanismo de defensa, un sistema de protección que intenta evitarnos un mal mayor. De hecho, tener defectuoso el mecanismo del dolor puede entrañar la aparición de graves lesiones corporales, ya que entonces no se detectan situaciones que son amenazas reales para el bienestar del organismo. Por ejemplo, en las personas con lepra, al tener a veces las terminaciones nerviosas y los receptores de dolor destruidos, se producen lesiones tisulares mucho más virulentas que las que se haría una persona con el mecanismo del dolor en perfectas condiciones.
Hay dos tipos de dolor:
Punzante (o rápido): de aparición y desaparición rápida, con localización precisa. No suele ir ligado a una gran carga emocional. Quemante (o lento): de instauración y desaparición lenta, con localización difusa. Suele estar conectado a carga emocional.
No obstante, sí parece existir en todo tipo de dolor una relación directa entre la intensidad del dolor y la resistencia que tengamos a afrontarlo: cuanto más nos resistamos ante la situación, cuanta más ‘rabia' tengamos ante la aparición del dolor, su intensidad será mayor, y tardará más en desaparecer.
En cuanto a las enfermedades neurológicas, veremos su conexión con dos de sus manifestaciones más importantes: los desórdenes del movimiento y las alteraciones músculo-esqueléticas.
- Desórdenes del movimiento: Su origen es la falta de control, que causa un desequilibrio general. Es como si la vida nos animara a ser más espontáneos, a no tener todo tan planeado de antemano.-
- Alteraciones músculo-esqueléticas: son muy frecuentes los espasmos, los calambres y las rigideces articulares. Indican un estado de rigidez, de resistencia al cambio y al movimiento. Suponen un exceso de protección al considerar las situaciones nuevas como peligros.
Por lo tanto, si estamos experimentando dolor en nuestra vida, tal vez deberíamos preguntarnos algo parecido a lo siguiente:
¿Hay alguna situación en mi vida que me esté oprimiendo?
¿A qué me estoy resistiendo?
¿Me da miedo avanzar en algún aspecto de mi personalidad?
¿Estoy abierto a la improvisación, al cambio inesperado?
¿Me siento excesivamente incómodo cuando pierdo el control de las situaciones?
Quizá sea el momento de dejar de considerar el dolor como un enemigo, y empezar a verlo como un consejero exigente, pero sabio.
Cortesía de Luis Ramón (Integral Reinforcement www.integralreinforcement.com )
[Para más información sobre distonías y otros desórdenes del movimiento, por favor visita www.distoweb.com] .
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados